En 1989, Bette Davis vino a España para recibir el Premio Donostia en el Festival de cine de San Sebastián. Era su última aparición en público, su última actuación. Y ella, que estaba gravemente enferma, lo sabía. Por esa razón, planificó hasta el último detalle cada una de sus apariciones.
La imagen de Bette Davis pronunciando el discurso de agradecimiento, sin apenas sostenerse, me llegó al alma. Al día siguiente me puse a escribir la historia de uno de los más grandes mitos del siglo XX. Ella quería ser actriz, no quería ser nada más ni nada menos, una buena actriz. Y lo fue desde el momento en que pisó un escenario en Broadway hasta su última actuación en el teatro Victoria Eugenia. Murió en París unos días después, pero su espíritu sigue vivo en nuestros corazones. Esta obra es un homenaje a todas esas actrices que, llegadas a cierta edad, y después de toda una vida luchando, son relegadas a papeles secundarios y, muchas veces, al olvido. Juan Mairena (director de escena)
Reparto: Mélida Molina (Bette Davies) y Carlos Troya (Lukas Heller). Esta obra fue candidata a los Premios MAX 2025 en la categoría de mejor actriz. INFO - TRAILER