Una obra de teatro de las más inquietantes, atractivos y sugerentes de toda la carrera como director de escena de Juan Carlos Pérez de la Fuente.
En su discurso de ingreso en la Real Academia Española, Fernando Fernán Gómez no solo quiso reivindicar la palabra como herramienta indispensable en el ejercicio de su oficio, sino también como infalible instrumento de libertad y progreso para cualquier persona a lo largo de la historia. Ese amor por la palabra, esa suerte de veneración por su condición indómita, y por su inagotable capacidad de abrirnos puertas a misteriosos mundos, lo colocaba a él, frente a ella, en un lugar de vulnerabilidad que nos ofrecía enormes posibilidades teatrales y nos permitía humanizar al personaje, despojándolo de esa imagen estereotipada de hombre adusto con la que ha trascendido.
INFO - TRAILER